9 dic. 2012

Segunda parte y fotos!!!!!


¡¡¡8b FLASH!!! Caminaba por el cañandón en busca de algo copado para subir, cuando de repente lo veo a Steve Maclure a mitad de una via que se veía bastante potable. Llegó a la cadena sin mayores problemas y luego de que una neocelandeza le hiciera varios intentos a los pasos entre chapa y chapa, me puse las pédulas y a trepar se ha dicho. Las primeras 4 chapas fueron de bloque muy intenso, un mix de pasos muy duros y mini-regletas que hacían gritar a los dedos y todo a vista ya que a Steve lo había comenzado a ver desde un poco más arriba de la mitad. Un poco de magnesio, un poco de aire en unos presas romas, y a seguir. Luego de un par de lajitas invertidas llegué al crux. Estaba algo cansado pero tenía resto, me agarré de unas regletas laterales que se iban achicando e invirtiendo más y más hasta llegar a una parte donde debía estirarme al máximo para alcanzar una regleta alagarda debajo de la siguiente cinta y poder chapar. Fueron dos metros super intensos, caerse era una posibilidad constante y la cabeza no focalizaba más que en las pequeñisimas tomas. Para ese momento, me di cuenta que más de la mitad de la vía era mía y que el crux había quedado abajo. Era ahora o nunca, había que llegar a la cadena cueste lo que cueste. Le seguí dando para arriba muy tranquilo, no quería cometer errores ni caerme por un apuro; atravesé una zona de romitos bastante duros que sólo me debajan pasar si ponía los pies prolijos. De un momento al otro llegué a una parte de huecos y frente a mis ojos, ahi estaba, la tan esperada cadena, colgada como si nada sobre la roca, mirándome despiadada y sin temor. Mientras me bajaban la cabeza iba a mil y la emoción se fusionaba con la satisfacción por la lucha, por el sudor, por la escalada y por todo lo que me rodeaba que era perfecto.
Por Subir a darlo todo!!!! con Romi
La Calavera. 8 A+ Lo que más me llamó la atención de esta hermosa vía, fue ese indomable desplome de casi 60° y 8mts de longitud. De abajo era como un gran techo que se incrustaba en un cielo azul patagónico, como una línea desafiando a todo aquél que se creyera capaz de trazarla, de mecerse por sus huecos y regletas. Las tres primeras chapas hasta llegar al desplome, no eran más que una placa con algunas regletas y no mucho más díficil que cualquier 6b de 4m. Luego de ellas, un descanso sin manos me dejó prepararme física y mentalmente para la secuencia que se avecinaba. Me sambuyí en el desplome como quien se sambuye en una ola y me agarré fuerte de unos bidedos laterales seguidos de unos pequeños romitos que me permitieron acomodar bien los pies. Agarrado de la nada misma, abrí los brazos al máximo posible para alcanzar un monodedo puente no muy bueno, a partir de ahi, un par de manijas y llegué al paso duro. A todo o nada desde una presa buena y saliendo del techo, alcancé un bidedo minúsculo de no más de media falange, bancándole a morir, talón mano pie y directo a un romito de dos falanges. Casi sin pesteñar, le fui otro bidedo lateral durísimo pero que me dejó llevar los pies a la derecha y un rebote con derecha a un huequito romo lateral que sirvió de posta para llegar a un bidedo bastante lejos. Tenía que ser preciso ya que para alcanzar el bidedo romoso, debía abrir los brazos a más no poder ¡Durísimo! Luego de eso, unos pasos más sencillos y la Gloriosa cadena. Que genialidad de via, buenísima y variada, placa, desplome, manija, regleta, romo, bidedo, un poco de todo pero por suerte me la llevé conmigo.
El crux de la via.